Cajamadrid deshaucia a su propia Obra Social en Alcalá

Para mañana está previsto que cierre la biblioteca de la Obra Social de Cajamadrid en la calle Libreros.

Cuando Rodríguez Zapatero y Rajoy acordaron aprobar la Ley de Cajas, en julio de 2010, mucha gente debió pensar que estaba bien hecho y que había que poner en la calle a tanto mangante que jugaba con el dinero de las cajas, pero que había que dejar las obras sociales. Eso era como pedir  a un león que se haga vegetariano.

Al mes siguiente, en la CGT publicaba en su periódico mensula un artículo muy claro sobre lo que significaba esa ley, y cómo se había llegado a ella [ver artículo]. Es cierto que por aquel entonces ya se dijo que la Obra Social dejaba de ser obligatoria para las nuevas cajas convertidas a bancos puros y duros.

Desde hacía tiempo Cajamadrid viene destruyendo su aspecto social, para centrarse en su perfil de favoritismo políticos con el gobierno de la Comunidad de Madrid.

Esto de la crisis está sirviendo de escusa para desmantelar servicios públicos gratuitos con la propia escusa de la crisis. Sin explicar más. ¡Por mis crisis!

En Alcalá Cajamadrid ha cerrado un club de pensionistas, una escuela de idiomas y una biblioteca.

No podrán decir que no se conocían

El club de pensionistas, que era un servicio público sino un club privado de acceso restringido (había que tener la pensión domiciliada en la caja con varios años de antelación) ha sido rescatado por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares con dinero público, ante la presión de una clientela muy pepera de ese club privado. Si es rescatado con dinero público, tendrá que pasar a ser un servicio público para todo/as sin discriminaciones.

La escuela de idiomas es la pérdida más grave de todas. No hay más que otras dos opciones  públicas para aprender idiomas: o la Escuela Oficial de Idiomas (de dificil acceso) o el Centro de Lenguas Extranjeras de la Universidad. Pero por este cierre no ha habido movilización.

La biblioteca de la obra social era  una biblioteca privada de uso público, pero ya están llegando también los recortes a las bibliotecas públicas de otras localidades o países. De hecho en el última conferencia política del PP alcalaíno ya dieron un aviso sobre el cambio de política bibliotecaria pública en Alcalá. [ver post al respecto]

Ante el cierre previsto de la biblioteca de Cajamadrid en Alcalá a los bien educados/as usuarios/as se les ha ocurrido recoger firmas y usar las redes sociales telemáticas para pedir que se mantenga. Nada, o casi nada,es lo mismo ante el monstruo a punto de bancarrota Bankia.

Protestas pacífistas, ciberatctivistas, ñoñas y sin crear conflictos directos. Pidiendo a los banqueros que sean buenos con nostros/as. Pedir a los leones que se hagan vegetarianos.  Es la misma fábula de Dios y el corderito [ver gag teatral sobre la fábula por Animalario]

De hecho, los bienpensantes que han movido el cotrarro de la oposición al cierre se negaron a movilizar a la ciudadanía-consumidora a cerrar sus cuentas en Cajamadrid. Si ellos cierran sus bibliotecas, nosotros cerramos nuestras cuentas, y quedamos mano a mano. Es los único que hubiera servido de presión real: miles de cuentas menos.

Las firmas, los flash-mob y los porfavores son gratis, graciosas, amables, pero molestan poquito. Hay que demostrar que estamos enfadados para que tenga en cuenta el poder.

En otros sitios ya han tomado medidas menos cómodas e inocuas. O al menos más mediáticas, que sirven para visibilizar el conflicto y sensibilizar. Una de las últimas es el Comando de Liberación Bibliotecaria, en Murcia, que han conseguido sus objetivos de denuncia, difusión y resistencia a los recortes. En Guadalajra se está pensando en una Caja de Resistencia Cultural. En Madrid el 15M ha pedido autogestionar las bibliotecas cerradas pro Cajamadrid.

También habría que pedir responsabilidades políticas: Bartolomé González y Javier Rodríoguez pertenecen a la Asamblea de Cajamadrid. Si no dimiten, seran coparticipes de la decisión de los cierres de la Obra Social en Alcalá. Hay un buen trabajo de lobby con ellos. Recordárselo en cada aparición pública, en Twitter, en la prensa…

Hay que recordar que la red de bibliotecas públicas de Alcalá es de las más extensas de la Comunidad e Madrid. Aunque escasamente dotada en material e ideas. Ahora toca presionar a los poíticos locales, que están más cerca y pueden ceder más.

Ah, Cajamadrid también ha parado otra parte de su obra social en Alcalá: el amparo a la intervención ecocida del Ayuntamiento en el río Henares. Bienvenida sea la crisis.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Alcalá, banca, Libros y bibliotecas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s